miércoles, 28 de septiembre de 2011

Desmayarse


  Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso:

  no hallar fuera del bien centro y reposo,        5
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso:

  huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,                      10
olvidar el provecho, amar el daño:

  creer que el cielo en un infierno cabe;
dar la vida y el alma a un desengaño,
¡esto es amor! quien lo probó lo sabe. 
 
Lope de Vega 
 
Romeo y Julieta- Nino Rota 
 
...Divina invención... :) 
 
 

miércoles, 24 de agosto de 2011

Deja vu

Tengo la sensación de haber sentido esto mismo hace tiempo. Más concretamente, hace un año. El pensar que este mes no ha pasado, no ha sido real, solo un sueño del que tengo que despertar antes de lo que me esperaba... todos estos sentimientos encontrados, los mismos que me invadieron hace exactamente 12 meses, cuando nos dimos una despedida que, creíamos, era definitiva. Pero no lo fue.

Y ahora, por desgracia, siento que sí lo es. El adiós me llegó cuando menos lo deseaba. Cuando más quería permanecer allí, aislada, alejada. Cuando estaba a punto de olvidar todos mis errores, mis fatigas... y mis miedos. A veces, cuando cerraba los ojos, en la oscuridad, temblaba al pensar en todo lo que tendría que enfrentarme cuando regresara a la realidad. Y ahora estoy aquí de nuevo, mirándome al espejo de mis recuerdos. Y siento que, para bien o para mal, nada ha cambiado. O sí. Es posible que ahora todo sea distinto y que yo sea la única que haya permanecido imperturbable al paso del tiempo. O por el contrario, puede que todo siga igual y sea yo la que ya no es la misma.
Ahora puedo ver las cosas de una manera distinta, más humana, más sencilla. He aprendido que todo es mucho más fácil de lo que pensamos en un principio. Que fui una loca que se arrojó a un precipicio. Que no merece la pena luchar en batallas perdidas. Que los ideales de las personas cambian a lo largo de la vida. Y que, al fin y al cabo, cada uno se forja su propio destino. Y nadie puede intentar cambiartelo.

Ahora inicio un nuevo sueño. Una nueva ilusión. Y una nueva vida. ¿Rumbo? Las estrellas ¿Destino? La felicidad

 


lunes, 20 de junio de 2011

Sin senda


Hay muchos tipos de caminos en la vida. Hay caminos más largos que otros. Los hay rectos y lisos, fáciles de atravesar. Los hay sinuosos y difíciles, con numerosas bifurcaciones, que día a día te hacen tomar una decisión irrevocable. Hay otros que son tan cómodos como aburridos. Y otros, tan complejos como emocionantes.

Y momento a momento, paso a paso, te das cuenta de que aquellos que se te hacen más pesados, aquellos que empiezas odiando, son los que terminas amando. Son esa clase de caminos sin descanso, sin oasis, sin compañeros, sin posadas, sin tregua. Esos en los que, a cada paso, tienes un nuevo río que atravesar, una nueva roca que escalar, un nuevo animal salvaje contra el que luchar. Aquellos que ni el sol ni la luna pueden iluminar. Son caminos sin destino, sin final. Una locura que todos te animan a abandonar. A seguir el camino recto, como los demás. Como todo el mundo.

¿Tu único motor? El corazón. Y un simple susurro en tu hombro que te pide que sigas adelante. Y que no permitas que tu vida pierda su esencia. Tu esencia. Porque si eliges lo fácil, te pierdes a ti mismo. ¿Y si al final del todo encuentras a alguien que te pregunta quién eres? ¿Qué le responderías entonces? Lo único que tenemos es nuestro presente. Es lo que nos hace humanos, lo que nos hace auténticos, lo que nos hace grandes. Amarte a ti mismo. Y no vender mentiras.

Por esto, intento construir mi realidad a base de verdades. Aunque me duelan a mí misma y dañen a los demás. Esto es lo único que puedo ofrecer a mis compañeros de viaje. Es todo lo que soy. Soledad, dolor, angustias, problemas, responsabilidades, luchas constantes... Pero, finalmente, felicidad. Que es, al fin y al cabo, la meta que todos tenemos. La verdad de todas las realidades. El final de todos los caminos.

Never gonna be alone

miércoles, 1 de junio de 2011

El sueño de una noche de.. primavera

-Confuso tumulto de sensaciones que me está matando.

-No busques donde no hay. No te empeñes. Obsesión y ya esta. Nada más.

-Tendría que acabar sentando la cabeza... Y poniendo en orden mis prioridades.

-¿Qué narices quieres?

-Que vuelva, que vuelva, y ya está.



Conclusión: Mendelssohn me come la cabeza :)
http://www.youtube.com/watch?v=b5mvFi8tVNE&feature=fvst

jueves, 19 de mayo de 2011

Creciendo

Y pasan y pasan las horas
Rápidas, raudas, veloces, ante mis ojos, sin poder detenerlas, sin poder mirarlas, ni oirlas, ni olerlas, ni tocarlas, ni vivirlas.

Simplemente, se van.
Se esfuman los minutos, las horas... el tiempo.
Finalmente, todo llega... y tan pronto como llega, se va.

Aún no alcanzo a pensar cuánto tiempo te estuve esperando. Y qué poco tardaste tú en irte. Volaste, como un pájaro, quién sabe dónde. Quizás te fuiste a cazar estrellas. O te hundiste en lo más profundo del océano. O, tal vez, encontraste al fin tu propio destino. Allí donde nunca crecerás, de donde nunca volverás.

Y mientras tanto, yo permanezco aquí. Atada a mi propia realidad, sumida en mi propia angustia. Sin ser capaz de pensar en la libertad de cuando eres niño. En realidad, esta libertad no es compatible con la cordura. Y, por tanto, tampoco conmigo.

Me siento al piano, llorando en silencio. Suenan notas destartaladas, inconexas. Como la vorágine de pensamientos que invaden ahora mi cabeza. Ojalá todos pudiéramos ser como tú. Ojalá yo pudiera salir volando por la ventana y olvidarme de todo lo que me atormenta. Seguir a mi infancia perdida, que carece de las huellas que han dejado los golpes de la vida en mí. Regresar a esas fotografías que decoran mi habitación, enmarcadas por cuentos y juguetes infantiles. Épocas en las que no me avergonzaba llorar, cuando no me dolía el pasado ni me daba miedo el futuro.

Y ahora, a punto de comenzar una nueva etapa, solo puedo pensar en lo feliz que he sido. El proceso ha sido duro, pero muy rápido. No me importan las piedras que haya podido encontrar por el camino. Ni tampoco las que me encontraré. De lo único que estoy segura es de que en mi vida ahora existen personajes maravillosos que nunca dejarán que me olvide de soñar. No, esta vez no son personajes de cuento. Son reales. Y por eso son aún más maravillosos. Con ellos, he crecido y junto a ellos quiero morir. El resto, ya no importa.
















Gracias

Cuando me vaya

miércoles, 13 de abril de 2011

Cierra los ojos

Ahora, vamos a soñar. Ábrete paso a través de mi cuerpo, de mi corazón. No dejes que piense. Solo actúa. No hay razón, ni lógica. Sólo amor. No puedo buscar excusas, ni motivos para quererte. Es así, y ya está.

Nunca me he creído nada. Tal vez, porque soy una gran mentirosa. Y bien dicen que cree el ladrón que todos son de su condición. Y hoy, mis sospechas se confirman. Todo fue un engaño, una absurda mentira para ver cuál de los dos era capaz de hacer más daño al otro. Y ésto, solamente para no reconocer las evidencias. Para no aceptar que ambos nacimos para este momento. Que fue algo que surgió en la primera mirada en la primera palabra, en el primer abrazo... Y es ahora cuando, por fin, siento el corazón a mil por hora, la respiración entrecortada y la esperanza en la garganta. Todo el dolor, todas las lágrimas... todo inútil, todo absurdo. Sufrimiento y tiempo malgastado, porque fue tiempo que no estuve a tu lado. Pero, amor... ahí está la magia.

Siento tu tacto, tu olor. Como tantas veces, jugando en la arena. Ahora, la noche nos abraza, desnudos sobre la playa. Me susurras al oído las letras de aquella canción perdida que tanto nos hizo llorar. Y yo recuerdo todos los momentos que pasé buscando este sentimiento... en el lugar equivocado. Mi pequeño cuerpo se abraza a tí, ansiando protección del fresco viento de la aurora, que roza nuestros cuerpos y eriza nuestros cabellos.



Pero ya no hay miedo. Ni dolor, ni angustia. Ni nada. Se acabaron los problemas. Ahora toca vivir. Vivir, para siempre, volando a tu lado.

martes, 12 de abril de 2011

Crónica de un sueño




     Hace poco más de un año, surgió entre un grupo de jóvenes de Bachillerato, una disparatada idea que el pasado 2 de abril pudo verse realizada. ¿Sus ingredientes? Ilusión, trabajo esfuerzo, dedicación, disgustos, imaginación, alegría, sueños y, sobre todo, mucha magia.

     Todo comenzó hace unos meses, cuando se rescató la idea original y se planteo el hacer algo diferente y original para financiar el viaje de fin de curso. Un musical nos pareció algo ideal y apropiado, puesto que tenemos la suerte de contar con grandes artistas en el centro. Resultó una tarea ardua y algo complicada, debido a los transportes, las coreografías y dado que éramos más de veinticinco chicos y chicas, la mayoría de los cuales no sabíamos lo que era subirse a un escenario para bailar.

     El Teatro-Cine EDU fue el lugar elegido para el estreno de esta perfecta armonía de danza, música y cine. La magia de los cuentos clásicos de siempre se reunió, en un festival lleno de historias de amor, superación y coraje. Con algo de miedo a la posible no aceptación del espectáculo, y, a pesar del trabajo, con pocas esperanzas puestas en él, a las siete y media de la tarde, una hora antes del inicio del musical, colgamos con asombro el cartel de “Localidades agotadas”. Emocionados, nerviosos y agradecidos. Nadie podía imaginar un éxito tan rotundo. Nadie pensó tan siquiera en llenar el teatro. El positivismo hizo una gran labor, y el esfuerzo tuvo al fin su recompensa: Un lleno absoluto en el local y el aplauso y calor del público que nos llenó por dentro a todos, que, henchidos de orgullo, repetimos en Villarrubia el día 8 de abril y el 16 en Ciudad Real. Y como broche final al curso, volveremos a vernos en Malagón el 18 de junio.

     Momentos antes, los nervios a flor de piel, 27 taquicardias sincronizadas nos recorrían de arriba abajo, y el miedo al fracaso nos envolvía a todos y cada uno de nosotros. Las luces, las imágenes, las coreografías, el sonido. Todo debía salir a pedir de boca. Y así ocurrió, ya que, con más o menos experiencia contábamos con todo un equipo de auténticos profesionales entre bambalinas. Pequeñas grandes tareas que hicieron posible nuestro espectáculo: Una gran estructura se sustenta en una gran base.

     En definitiva, logramos llenar hora y media de imaginación, en la que todos, tanto grandes como pequeños, volvieron a creer en lo que alguna vez todos hemos puesto nuestra esperanza: en cuatro letras, cuatro historias y cuatro canciones que se unificaron en aquello con lo que crecemos y que todos vivimos como nuestro: los grandes cuentos.

     Decenas de personajes inundaban por momentos el escenario. Se nos llenaron los pies de arena en el desierto de Arabia, corrimos por las calles lluviosas de París; de allí, viajamos al Olimpo, luego a los bosques de las Américas y más tarde a Londres, donde con un poco de fe y polvo de hadas, emprendimos el vuelo hacia la Isla de Nunca Jamás. Junto a Peter Pan, John Smith, Jasmín, Campanilla, Pocahontas, Esmeralda, Megara, Wendy, Bella, Bestia, Aurora, Aladín, Cenicienta, Blancanieves, Simba y todo un cortejo de acompañantes inmejorable, volvimos a pellizcar un pequeño trocito de nuestra más tierna infancia, a rememorar las historias que más hondo calaron en nuestro corazón.